Hoy quiero recrearme en tu cuello
y pasarme horas describiendo círculos
con mi lengua lasciva, pero no abrasadora.
Mis manos te reconocerán lentas y seguras.
Mis dedos recorrerán senderos antiguos
con la ilusión de disfrutar del camino.
No de la meta.
No habrá encuentro de sexos. Sólo caricias.
Caricias lentas que destilen amor entre nuestras piernas.
Deseo en cada roce.
Borrachera en cada trago de aliento de tu boca.
Esta noche invadiré tu vida en cada mirada,
y matarás la mía con cada suspiro
para hacerme revivir con cada susurros.
Mis besos separarán tus muslos,
los tuyos coronarán mi deseo
y alimentarnos así de una pasión calmada.
Será una noche abrigada de orgasmos lentos,
de entrega absoluta por activa y por pasiva.
De abandono al placer hasta el alba.